Dejemos que los árboles crezcan

Breve cuestionamiento a la poda 'de contención' del arbolado urbano


    A lo largo del invierno todos los años se realiza en nuestras ciudades la poda sistemática del arbolado urbano. Filas enteras de Moreras, Plátanos, Melias, Tilos, y otros árboles de gran porte natural reciben año tras año una 'poda de contención' rigurosa, una suerte de 'bonsayzación', que les constriñe a un porte y tamaño que no es el que está en su naturaleza. A todos nos horrorizan un poco las filas de árboles con grandes cortes, pero está bien extendida la convicción de que tal poda es necesaria para garantizar la seguridad frente a posibles caídas de ramas.


Calahorra 2022 (foto Radioarnedo)


Cabanillas del Campo (foto Ecologistas en Acción)

    Es cierto que un árbol grande puede hacerse demasiado impredecible y por lo tanto peligroso. Muchos afirman no obstante que, muy al contrario de aumentar la seguridad del árbol, algunas de estas podas pueden mermar la resistencia de las ramas y de los rebrotes que la poda motiva.

el chiste es, por supuesto, de Quino



No es de locos pensar que, con una observación activa que evalúe los peligros y necesidades particulares de cada árbol de la ciudad, la realización periódica de podas preventivas y, en definitiva, la dedicación suficiente, podríamos convivir con árboles que crezcan a sus anchas expresando su naturaleza sin dejar de ser seguros.


Nogal alado o Pterocaria de Rehder (Pterocarya redheriana) del Sot del Estany, el árbol más alto de Barcelona (40m)

Si quereis saber más de este árbol muy particular, os dejo aquí un enlace a la página www.arbolesconhistoria.com que habla de él.


Hasta la próxima!